En el marco del Día Internacional de la Mujer, en Genias lanzamos nuestra campaña 2026: “Invertir en mujeres”.
No se trata de una consigna simbólica ni de una conversación circunstancial. Se trata de una decisión estratégica.
Durante años, la igualdad de género ha sido abordada principalmente desde una perspectiva ética —y lo es—, pero hoy la evidencia demuestra que también es una oportunidad concreta de crecimiento económico y organizacional. Según ONU Mujeres, cerrar las brechas de género podría aumentar el PIB per cápita hasta en un 20%. Invertir en mujeres no solo es justo: es inteligente.
En Chile, la participación laboral femenina alcanzó en 2024 su nivel más alto histórico, con un 52,6%. Es un avance relevante. Sin embargo, los desafíos estructurales persisten. La informalidad femenina llegó a 29,2% y la tasa de desempleo de las mujeres (9,3%) continúa siendo superior a la de los hombres.
El progreso existe, pero no es suficiente.
Para Jimena Zapata, CEO y fundadora de Genias, esta conversación es urgente:
“Invertir en mujeres es invertir en crecimiento. Cuando destinamos recursos, tiempo y oportunidades a su desarrollo, el resultado se traduce en mayor productividad y mejores resultados para el país”.
La campaña también pone el foco en experiencias concretas que demuestran que invertir en mujeres no es una idea abstracta, sino una práctica sostenida.
Jane Morgan, fundadora de Japi Jane, explica que priorizar la contratación de mujeres fue una decisión estratégica en el tiempo:
“Equipos diversos construyen organizaciones más sólidas”.
Desde el mundo académico, Carla Hernández Silva, Subdirectora de Docencia del Departamento de Física de la USACH, refuerza esta mirada:
“Fortalecer la presencia de mujeres en ciencia es invertir en liderazgo y en el futuro de la investigación en Chile”.
Invertir en mujeres implica destinar recursos, sí. Pero también implica tiempo, mentoría, liderazgo, oportunidades reales y decisiones concretas dentro de las organizaciones. Implica preguntarnos cómo se distribuye el poder, cómo se generan trayectorias profesionales sostenibles y qué condiciones estamos creando para que el talento femenino pueda desarrollarse plenamente.
A través de datos, testimonios y acciones concretas, esta campaña busca ampliar la conversación y moverla desde la intención hacia la práctica.
Porque invertir en mujeres no es una tendencia de marzo.
Es una decisión que define cómo queremos crecer como país.
Si quieres una de las poleras de la campaña "Invertir en Mujeres", puedes hacerlo en este link.
