El siguiente post es parte de los contenidos que mes a mes realizamos junto a Kitadol Forte, en los que te entregamos información útil y valiosa relativa al mundo laboral, autocuidado y empoderamiento femenino.

Llevarnos bien con nuestro equipo es fundamental para sentirnos bien en nuestro trabajo, ya sea que trabajes en una oficina o de forma remota.
Eso sí, la construcción de buenas relaciones laborales no es un esfuerzo de una sola vez. Requiere un esfuerzo continuo por parte de todos los miembros del equipo, sobre todo en relación a la capacidad de escuchar a nuestros compañeros y de construir puentes de entendimiento entre ambas partes.
Pero el esfuerzo vale la pena, porque una buena relación con nuestro equipo nos puede ayudar a mantener la motivación en alto durante esos días en que pareciera que todo cuesta más, y también a aumentar los niveles de productividad de todos.
Y aunque para algunas personas puede ser natural llevarse bien con todo el equipo, para otras personas puede resultar más difícil intentar encontrar puntos en común con todos. Por eso, en este post te mostramos 3 formas de mantener una buena relación con tu equipo de trabajo.
Escucha
Según Thomas Larkin, miembro del concilio de coaches de la revista Forbes, escuchar activamente a otros miembros de nuestro equipo cuando hablan es un paso fundamental para construir buenas relaciones laborales. Eso sí, la escucha debe ser desinteresada, “lo que significa quedarse con el mensaje del otro, y no interponerse en el tuyo”, dice Larkin. Por último, preocúpate de responder desde la empatía. “Las relaciones prosperan en el respeto mutuo y la confianza”, recalca.
Respeta los límites de otros (y los tuyos)
Según Nedra Glover Tawwab, autora del bestseller “Cuestión de límites”, “no caemos naturalmente en una relación perfecta; nosotros la creamos” ¿Y cómo la creamos? Conociendo y respetando tanto los límites de otros, como los nuestros.
Sobre la ansiedad que puede generar tener que fijar y comunicar nuestros límites, la autora explica: “Es cierto que establecer límites no es fácil. El miedo paralizante acerca de cómo alguien podría responder puede detenernos fácilmente. Para eso, te aconsejo representar interacciones incómodas en tu mente y prepararte para el peor resultado posible. Pero confía en mí: ¡la incomodidad a corto plazo para una relación saludable a largo plazo siempre vale la pena!”
Crea oportunidades para conectar
Un momento de conexión con tu equipo no tiene que ser necesariamente ir a un after hour. También puede ser compartir la hora de almuerzo, compartiendo experiencias que no estén relacionadas al trabajo. De esa forma, tendrás la oportunidad de conocer un lado más relajado de los miembros del equipo, y encontrar, de esta manera, puntos en común que no sabías que existían.