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CÓMO ENFRENTAR UN DESPIDO LABORAL: UNA OPORTUNIDAD PARA ABRIR NUEVAS POSIBILIDADES

30.09.2021

Por: Kitadol Forte

El siguiente post es parte de los contenidos que mes a mes realizamos junto a Kitadol Forte, en los que te entregamos información útil y valiosa relativa al mundo laboral, y empoderamiento femenino.

Si estás leyendo esto es porque, quizás, acabas de ser despedida de tu trabajo o temes que pueda ocurrir pronto. Tranquila, sabemos que es un momento que puede ser difícil, sobre todo si es la primera vez o si fue algo inesperado.

El tema es que no siempre sabemos cómo reaccionar, ni tenemos las herramientas necesarias para transitar por este proceso de la mejor manera. Por eso, conversamos con María Ignacia Valderrama, Psicólga Clínica, a quien le hicimos varias preguntas respecto a cómo enfrentar un despido laboral.

¡Esperamos que te sea de ayuda!

1.- ¿Qué es lo más común que sentimos al enfrentarnos a un despido laboral?

Ser despedidos, independiente del motivo que sea e independiente también de quién y cómo hayamos sido desvinculados (lo cual está claro que influye en la percepción que tengamos en relación a nuestra desvinculación) despierta en nosotros una gran cantidad de emociones y sensaciones que en un principio pueden parecer abrumadoras.  

La incertidumbre, la sorpresa, el miedo, la tristeza, la desconfianza, son algunas de ellas, las que, sin duda, son desagradables y hacen que esta no sea una experiencia fácil.

Más allá de mencionar que es algo común que todas vivimos con esta experiencia, preferiría decir que son emociones y sensaciones HUMANAS que emergen cuando una relación se termina. Y sí, un despido laboral es un vínculo que se termina, lo cual provoca dolor y por lo tanto es fundamental que podamos transitar por un proceso de duelo. Transitar por un proceso de duelo es una experiencia emocional movilizadora, una montaña rusa de emociones que nos hacen sentir en un principio muy vulnerables y es justo para nosotras que podamos comprendernos ¿Cómo no? Algo que hacíamos todos los días, con quienes compartíamos desafíos laborales, experiencias personales, ricos cafés conversados, nuestra remuneración y nuestros hábitos dan un vuelco enorme de un día para otro.

Es importante que en este proceso podamos buscar espacios para vivir la experiencia tal cual la sintamos, que activemos nuestras redes de apoyo las cuales serán fundamentales para recuperar la energía y la confianza.

Necesitamos ser escuchadas y contenidas, necesitamos poner en palabras lo que estamos sintiendo y de esa manera convertir este momento en una experiencia de aprendizaje a la cual podemos llenar de sentido y abrir posibilidades hacia un nuevo capítulo de nuestra vida profesional

2.- ¿Cómo debemos enfrentarnos a un despido frente a nuestros jefes (o ex jefes) o compañeros de trabajo?

La primera recomendación al enfrentar un despido es conseguir claridad y construir nuestra propia historia de esta experiencia. Si bien es comprensible que aparezca la rabia, sensación de injusticia o incomprensión, sobre todo si es inesperado (emociones que poco a poco iremos asimilando), también será fundamental que en el proceso de desvinculación podamos mantener la calma, sin dejar de ser honestos con lo que sentimos, con el fin de no teñir esta experiencia de un color cuando sin duda, ha sido de muchos. Es decir, hacer uso de este espacio de diálogo para transmitir lo que sentimos, escuchar y al mismo tiempo hacer las preguntas que sean necesarias para conseguir claridad y hacer un cierre justo para ambas partes.

Agradecer la experiencia a nuestro ex jefe o compañeros de trabajo es un ejercicio que va más allá de la cordialidad, también se trata de reconocer el camino recorrido y a quienes nos acompañaron, de esa manera haces un cierre desde lo apreciativo, como dice Melody Beattie; “La gratitud le da sentido a nuestro pasado, trae paz a nuestro presente y crea una visión para el mañana”.

3.- ¿Es normal sentirnos enojadas, decepcionadas o tristes? ¿Cómo enfrentar esas emociones?

¡Por supuesto que sí! Como se indicó anteriormente, es muy difícil aceptar de un día para el otro que gran parte de nuestra rutina va a cambiar completamente, por lo que repito, es HUMANO, sentirnos enojadas, decepcionadas, tristes, atemorizadas ¡y otras!, las cuales debemos comprender como parte del proceso de duelo sin querer controlarlas sino más bien gestionarlas de manera saludable para que estas no nos bloqueen el camino hacia adelante.

Controlar es muy distinto a gestionar, porque no podemos decidir no sentir o sentir algo específico frente a una experiencia. Ahora ¿Qué hacemos con esas emociones? Es a lo que me refiero con gestionar, y una manera de hacerlo saludablemente es conectar con ellas, aceptarlas y contenernos tal como lo haríamos con un amigo que estuviese viviendo lo mismo. Ese trabajo, pese a no ser fácil nos permite reconocer que es lo que realmente necesitamos, buscar oportunidades coherentes con lo que sentimos y desde ahí, ¡baby steps! salir adelante y construir NUESTRO nuevo camino profesional.

4.- Muchos dicen que no debemos tomarnos estas decisiones como personales, pero tendemos a hacerlo de igual manera. ¿Cómo lidiar con este sentimiento?

Depende absolutamente desde el punto de vista que lo miremos, porque en el sentido estricto de la palabra sí es algo personal, entendiendo que te afecta directamente y que tiene consecuencias en tu vida cotidiana, financiera, familiar y situación laboral ACTUAL, por lo que es comprensible que aparezcan cuestionamientos en un principio. Lo importante es que estos se transformen en preguntas constructivas que nos permitan conectar con aquello que nos ayude a abrir nuevas posibilidades hacia adelante.

Puede ser que desde la frustración aparezca un diálogo interno crítico cuestionador y enfocado desde lo negativo, y es ese el que debemos frenar y sustituirlo por un diálogo interno constructivo, acompañado de preguntas poderosas que nos permitan reflexionar acerca de la experiencia.

Es muy distinto preguntarse; “¿Por qué no me valoraron? ¿Qué habré hecho tan mal? ¿Por qué estoy viviendo esta injusticia?, ¿Por qué ahora?, a preguntarse; “¿Que significa para mí esta situación? ¿Con qué me gustaría quedarme de esta experiencia?”, ¿Qué aporté y que me queda aún para aprender? ¿Cuál sería el siguiente paso para mí?

Estas preguntas nos permiten conectar con nuestra situación emocional actual y mirar hacia el futuro, los cuestionamientos basados en un diálogo crítico cuestionador hacen que derribemos nuestra confianza, la cual es, sin duda, la energía que necesitamos para continuar.

5.- ¿En qué momento debemos tomar decisiones, definir el próximo paso que daremos? ¿Es bueno hacerlo de inmediato o mejor darnos un tiempo para que las cosas decanten?

Depende absolutamente los tiempos de cada persona, el tiempo es muy relativo, yo aquí me referiría más bien al espacio emocional que necesitamos entregarnos para vivir el duelo y transitar por él. El descanso si es fundamental, porque nos ayuda a recargar pilas antes de enfrentarnos a un nuevo desafío. Ahora, me temo que lo más importante, es que podamos detenernos a reflexionar y preguntarnos honestamente ¿qué es lo que necesitamos en este momento? Puede ser ocio, dormir, hacer cosas que antes no hacíamos, activar nuestras redes de contacto enseguida, iniciar un proceso de coaching y tantas otras cosas como tantas de nosotras somos. Esto nos va a permitir tomar decisiones coherentes con lo que estamos sintiendo y transitar por este proceso a consciencia, así será mucho más fácil darnos cuenta cuando estemos preparados para dar el siguiente paso.

Vivir el proceso a consciencia también se relaciona con apropiarse de lo que nos está pasando y por lo tanto tener la confianza para elegir cuándo es el momento adecuado para avanzar.

Y recuerda, el tiempo es muy relativo, se trata de espacios, sobre todo porque a veces no tenemos la posibilidad de darnos mucho tiempo, ya sea por finanzas u otros motivos. El espacio para poder responder “lo que necesitamos ahora”, también nos lo podemos entregar mientras activamos nuestra red de contactos, ajustamos o renovamos nuestro CV y comenzamos la búsqueda laboral.

6.- ¿De qué manera podemos aprovechar un despido, verle el lado positivo?

No se trata de llenar de romanticismo una experiencia que no es fácil, sin embargo, me atrevo con fuerza a decir que de las experiencias difíciles aprendemos muchísimo, porque nos obligan a salir de nuestra zona de confort y cuando salimos de ella, ampliamos nuestra zona de aprendizaje, nos obliga a ser creativos, poner en marcha nuestros recursos, reconocer nuestras capacidades y aquello que necesitamos mejorar. Salir de la zona de confort también nos obliga a hacer las cosas de manera distinta y entrar en un terreno desconocido desde la genuina curiosidad, ¡tenemos la posibilidad de conocernos en una experiencia nueva! Y que buena forma para abrir nuevas puertas hacia nuestro futuro profesional, conscientes de lo que somos, queremos y necesitamos construir en adelante.

7.- ¿Qué tips extras le darías a alguien que está atravesando un despido en estos momentos?

Espacio emocional necesario: El paso cero es darse el espacio emocional para vivir el duelo y conectar con nuestras emociones. Es lo que nos permitirá ir descubriendo lo que necesitamos para tomar buenas decisiones. También se trata de acogernos, contenernos y darnos el espacio para ser contenidos. Es muy relevante que activemos nuestras redes de apoyo, porque nos ayudarán a recuperar fuerza y energías.

  • Relato claro: Es fundamental que con el tiempo construyamos un relato claro de lo que vivimos, es decir conseguir claridad, la claridad nos permite cerrar bien los ciclos antes de iniciar otro. Para construir tu propia historia de lo que pasó, ayuda mucho no quedarse ni con preguntas, ni con aprehensiones al momento de tu despido, ser honestos y transmitir nuestras dudas y comentarios con respeto y gratitud. También recuerda que la protagonista de esta historia eres tú y depende de ti desde qué lugar la vas a mirar, ¿desde el diálogo interno crítico y cuestionador o desde el diálogo interno constructivo y apreciativo? Finalmente, será importante que cuentes tu historia, que la decantes, que tengas la posibilidad de ponerla en palabras con aquellas personas que te puedan entregar apoyo, contención y escucha empática.
  • Justo reconocimiento: Agradecer el camino recorrido es fundamental, tu esfuerzo, tus metas cumplidas, tus capacidades, tus conocimientos, tus habilidades, las relaciones interpersonales construidas, tus aprendizajes, todo aquello que has logrado, debes atesorarlo, visibilizarlo y no olvidarlo en ningún momento, sobre todo al emprenderte en un nuevo desafío en el cual necesitamos confianza.
  • Búsqueda laboral consciente: Salir de nuestra zona de confort nos obliga a detenernos y salir del piloto automático y de aquello que estábamos acostumbrados. Esta es una gran oportunidad para detenernos y preguntarnos ¿cuál es nuestro propósito laboral? Y enfocar nuestra búsqueda de manera coherente con ello, es decir activar redes de contacto coherentes con ello, ajustar nuestro CV coherente con ello, buscar organizaciones que calcen con ello y enfocar nuestra energía y compromiso hacia lo que realmente queremos lograr en nuestro desarrollo profesional.

Ya lo sabes, un despido no es el fin del mundo. Ahora que ya tienes más información sobre cómo enfrentarlo, esperamos que saques lo mejor de esta experiencia y te sirva como trampolín para ir con todo a tu próximo desafío profesional.

Por: Kitadol Forte

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