Destacado Inspiraciones

MUJERES INSPIRADORAS: NICE NAILANTEI, LA GUERRERA CONTRA LA MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA

por:

La Mujer Bacana destacada de mayo es una guerrera masái, en el sentido literal y en el metafórico. Tras una larga lucha contra estigmas, vergüenzas y deshonras, la joven keniata Nice Nailantei hoy trabaja en la ONG Amref Health Africa, como promotora de ritos de paso alternativos, con comunidades masái y samburu de Kenia y Tanzania. “Sabía que si luchaba por mí, tal vez algún día podría hacer por otras chicas de mi comunidad lo que no pude hacer por mi hermana”, cuenta ella.

Nice Nailantei, la guerrera contra la mutilación genital femenina.
(1991-)

Esta mujer tenía siete años cuando sus padres murieron. Y junto a su hermana, a esa edad ya les esperaba lo mismo que al resto de las mujeres de su país, Kenia, y de su aldea a los pies del Kilimanjaro: la mutilación genital. Y luego debían casarse siendo aún niñas con un hombre mayor. Pero a los ocho años, Nice decidió otra cosa y se escapó de este destino. Hoy es la líder y vocera del activismo anti mutilación genital, lo que ha incluido educar a los hombres de su país en derechos reproductivos femeninos, salud y más.

Después de huir, Nice y su hermana, aún con menos de diez años, tuvieron que volver a su aldea de Noomayianat. En este lugar, el rito de paso marca la transición de la infancia a la edad adulta: la extirpación del clítoris las convierte en “mujeres”. Desde pequeñas se les inocula la idea de que no deben llorar. Por supuesto, tampoco desobedecer. “Quieren prepararte. No puedes llorar, ni siquiera debes moverte, tienes que ser fuerte. Si lloras durante el ‘corte’ entonces ningún hombre se casará contigo porque eres una cobarde”, explica Nice.

La pequeña decidió negociar con su abuelo, que era uno de los ancianos respetados, para posponer más tiempo la circuncisión y poder -en cambio-, ir al colegio. La hermana de Nice, terminó cediendo ante el obligado destino. Pero ella siguió en su cruzada y cuando cumplió quince años, habiendo evitado la circuncisión tras años de lucha, se convirtió en activista, para que miles de niñas de su país puedan elegir su propio destino, decidir sobre su propio cuerpo y educarse.

Nice volvió a negociar con los ancianos de su aldea, para mostrarles lo importante que era que las niñas no fueran mutiladas, y que en vez se educaran. Por supuesto que costó y aunque en un principio no la escucharon, en parte por ser mujer, de a poco se fueron abriendo a las ideas de la joven para realizar ceremonias de paso a la adultez alternativas. Terminaron entregándole a Nice el bastón esiere, que es símbolo del liderazgo, y que no le habían entregado nunca a una mujer.

Hoy, a los 27 años, a través de la fundación Amref Health Africa, donde trabaja, Nice ha evitado la mutilación genital de más de 15 mil niñas. Fue elegida como una de las cien personas más influyentes del mundo por la revista Time. Todo un ejemplo de que a pesar de los obstáculos, la lucha con convicción siempre es más fuerte.